martes, 11 de diciembre de 2012

Cómplice



Aquel beso en la mejilla
Borró mi inseguridad.
En nostalgia trajo el recuerdo
Del sabor
A vino descorchado
A escondite sumergido
En la habitación
De al lado.

La intimidad se ha roto
Con aquel beso
Dulce suyo
Amargo lo que niega.

Ese amor protector
Que abre a tirones mis pensamientos
Y que insiste
En ser dolor
Por la ausencia
Del que no me está besando.

Reconozco ese silencio
Ese susurro que esconde el miedo a otra discusión
El silencio es la complejidad
Es la complicidad del que besa
Que te entiende
Que te acuna
Y sin embargo,
No puede hacer más que eso.

Porque detrás está el que escucha
El que ha herido
Esperando
que los besos dejen de arroparte
y vuelvas a sus brazos,
a ser molde
de caprichos.
Silvia Cámara 2012

lunes, 10 de diciembre de 2012

Forever


Un pasaje de avión en la noche
Dos negras vacías maletas
Un viaje en coche prestado
Dos veces inútil llanto
Un autobús lleno de gente
Tres perdidas  miradas de ti
Dos pasos seguidos  arriba
Un empujón al caliente vacío 
Aire mojado cayendo 
Tú repetida tres veces
Una mano colgando  hacia arriba
El suelo amigo invisible
La noche girando conmigo
El mundo allá abajo dormido
La distancia feroz silenciosa
El avión detenido para siempre
Cientos de  horas contando
Los tiempos volaron los días
 Yo  escapando  a porfía 
Giulio Ferretto 2012

Ser y estar y siendo y es. Segunda versión

Ser y estar y siendo y es

jueves, 6 de diciembre de 2012

Ser y estar y siendo y es


Madrid es morirme de frío en una habitación de hotel y estar muy solo
escuchar que una pareja está cojiendo pared de por medio y no tener ganas ni de pajearme
¿entendés?
no es como cagar y no tener ganas ni de limpiarme pero se parece bastante

Madrid es llegar a Madrid y estar solo carajo muy solo ¿entendés? en medio de una habitación y del frío
no tener un mango en el bolsillo y pensármelo dos veces antes de comprarme una tarjeta para llamar por teléfono
¿entendés?
porque tenía que pagar la habitación y además comprarme latitas para comer y no tenía ni guita ni trabajo
y casi casi ni siquiera para poder hablar una vez por semana con mi hijo

Madrid es cuidar la ropa como si fuera la honra
¿me entendés?
porque si la ropa se me hacía mierda cómo carajo iba a hacer para buscar laburo y conservarlo

Madrid ¿me entendés? es llorar cuando me iba de Buenos Aires y llorar cuando llegaba a Madrid y llorar también durante y mientras tanto
nada de pelotudeces como llorar como un cacuy o llorar de frac
¿entendés?
llorarlo todo pero llorarlo bien

Madrid es mirar el cielo y ver un libro de astronomía con bastante más de la mitad de sus páginas arrancadas y en el que la Vía Láctea no existe
¿entendés? y la Cruz del Sur tampoco
porque lo único que pende blanco del cielo son los copos de nieve de ese invierno que se me cayó encima de la cabeza cuando recién llegué

Madrid es dejar indefensa a mi familia cuando yo tengo que estar y no estoy si mi hijo tiene fiebre o si un compañerito le ha pegado
¿entendés?
¿o no entendés una mierda?

Madrid es la cobardía de no querer mirarme en un espejo porque me daba miedo mirar el miedo que había en mis ojos cuando tenía miedo
el pasado y el presente y el futuro eran una mierda ¿me entendés? y yo tenía un miedo que era como para quedarse quieto y no hacer nada

Madrid es no entender un carajo de nada y estar ahí intentando que todo tenga sentido o que al menos algo tenga sentido
¿entendés?
pero yo no entendía una mierda y fue así durante no sé cuánto tiempo pero la rueda tenía que seguir girando

¿Y Valencia qué es?
Valencia se está pareciendo cada vez más a Madrid
¿me entendés?
seguro que sí
ya vas entendiendo ¿verdad? 
Josella Playton 2012

martes, 4 de diciembre de 2012

La hora del pueblo. (A un poeta del pasado)


“Yo sé que sentirás mi voz llegarte,
No de la letra vieja, mas del fondo
Vivo en tu entraña”
Luis Cernuda: “A un poeta futuro”.

Teníais el recuerdo de que hubo un mes de abril.
Retuvisteis en los puños un poco de su luz.
La escondisteis de los guardianes del otoño.
Tuvisteis nostalgia de futuro, la guardasteis.
Apretabais los puños adentro del bolsillo
Pero con fuerza.

Y cuando hubo que decir palabras, las dijisteis.
Alzasteis la voz, levantasteis la mirada,
Y aunque de los confesionarios seguía saliendo niebla,
Aunque las botas militares eran tambores en las madrugadas,
Aunque el calendario estaba hecho de cuaresmas y misas de precepto,
Conservasteis el recuerdo de que hubo un mes de abril,
De que hubo primavera. De que el futuro era una conjugación
Que podía llegar a soñarse,
a vivirse incluso.

Para nosotros lo guardasteis. Plegasteis con cuidado,
Con la ternura con que las ancianas de los pueblos
Doblaban los manteles, perfumándolos, protegiéndolos
De la polilla y el tiempo, banderas con tres colores,
Banderas antiguas que dijeron futuros,
Viejas banderas hermosas que declararon llegada
La hora del pueblo.

Y nosotros, mucho tiempo después,
Cuando a nuestro alrededor se proclamaba
Que en realidad todo era una broma y que el presente
Era un lugar habitable y un paraíso posible,
La cancelación del tiempo, y el final de todos los relatos,
Y unos títulos de crédito de los que estábamos excluidos
Desfilaban arrogantes por la pantalla
-esperábamos horas y horas, con paciencia,
leyendo créditos de esa película que hicieron sin nosotros
y no salían nuestros nombres
pero tampoco salían los vuestros-
mucho tiempo después, os leímos,
Rescatamos vuestras palabras y los destellos
De aquel viejo mes de abril perdido para siempre.

Y nos hablasteis. Nos hablabais a nosotros.
A todos y a cada uno. Nos hablabais al oído.
A un poeta futuro, le escribió Luis Cernuda.
Nos contabais como un secreto que los sueños eran otros.
Que no era para conseguir hipotecas
A cuarenta años por lo que lucharon.
Y nosotros, os creímos. Y nosotros supimos que esa voz
Era precisamente a nosotros a quien se dirigía.
Que más allá del tiempo y las derrotas y los pactos
Era a nosotros a quien vuestra voz se dirigía.

Ahora, cuando el presente ya no es un paraíso
Para nadie. Ni siquiera las luces ilusorias lo proclaman.
Ahora que el final de todos los relatos
Ha resultado ser el mismo relato de siempre
Con un rey y con señores, y con criados
Y vasallos sirviéndoles la mesa y besándoles la mano
Después de recoger concienzudamente las migajas,
Ahora que los títulos de crédito nos incluyen como extras
Pero nosotros no queremos porque sabemos que esa
No es la historia que queremos, la historia que vosotros
Quisisteis construir. Ahora, releemos las palabras que nos disteis,
Con ellas vivas en la entraña proponemos otras nuevas,
Y con ternura inmensa, con el mismo cariño con el que fueron plegadas,
Comprobando que ni las polillas ni el tiempo han podido con ellas,
Desplegamos vuestras hermosas banderas y declaramos
Que ahora sí, que no puede ser de otra manera,
Que va a llegar, por justicia, y por supervivencia,
La hora del pueblo.
Jesús Peris Llorca 2012

lunes, 3 de diciembre de 2012

Repetición de palabras


Velocidad enterrada,  

espacio invadido.


Paisajes difusos: detrás,

sonidos efímeros: al fondo.  


Llaves que escapan de las manos.

Miradas que buscan una puerta.

Sensación de atravesar el aire rápido. 


Llegada.

Distancia, encuentro, entusiasmo.

Comienzo.


Avanzar despacio:

días,

semanas,

meses (dos).


Por fin: una frase.


Aplausos. 

Empar Martí 2012

domingo, 2 de diciembre de 2012

Viceversa


¿Hacia dónde los ojos se viran?

¿Hacia dónde gira el cuerpo?

Alguien le quita el aire a un amigo

Un padre falso dice que es  el nuestro

¿Quién le torcerá el cuello a la palabra vendida?

¿Hasta cuándo gritan las madres?

Más de veinte mil personas en las esquinas

 Segundo a segundo, tiempo a tiempo, suspiro a suspiro.

¿Qué cosas tienen  en sus manos los ángeles negros?

¿Que mierda están pensando ahora en su cielo negro?

 La boca derretida de bronca roja

 El Che se deshace en el pecho.

 ¿Cómo ganarles el aire?

 ¿Cómo sacarles la sangre? 

Con  una mano  imaginaria y una estrellita dorada 

Con  el alma  envuelta en celofán negro frente a un McDonald’s 

¿Hasta cuándo seguirán  escondidos?

¿Hasta cuándo la tortura deberá ser poesía?
Giulio Ferretto 2012