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martes, 13 de mayo de 2014

XXI Premios Miguelete de Oro (Primavera de 2014)


Durante la clausura del Programa de Estudios Hispánicos de la University of Virginia en Valencia de Primavera de 2014 entregamos los premios Miguelete de Oro de poesía y narración. Estos premios se otorgan a estudiantes del programa en las sesiones de otoño y primavera y esta es su edición número veintiuno.

miércoles, 30 de abril de 2014

Morfeo





El atrapasueños cuelga por el techo
Pero no pasan sueños.


Mis siguen durante la vigilia

Esperando, vigilando, cumpliendo algo.

¿Qué estaba haciendo?
Ah, lastimándome del hado.
No, pero había propósito antes...


Ya eso se olvidó


Pero mejor no dormir, no morir


Porque eso sería la pesadilla.
Me estoy extirpando el cerebro
Por tedio

                por medio
                                  de miedo.


Seguramente si aguantaré más

Que no vengan el día nunca, jamás. 

Pero después
                                          ...por fin

Él me encuentra.

¡Diablo!
Ese maldito Morfeo me ha hallado.


Pero si él no me escondiera
En un mundo extraño, raro, que anhelo, 

¿Dónde estaría?
Buscándolo.

¿Podría encontrarlo?

No. Sé que sería una pesadilla,
un engaño terrible 
Si se me despertara.

                                     Se me despertará. 

Blake Selph 2014


viernes, 11 de abril de 2014

Microrrelatos II

Estos son los microrrelatos que, inspirándose en Augusto Monterroso, han escrito mis estudiantes de Survey of Latin American Literature II en esta primavera de 2014

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1 (Blake Selph)
Cada día que desperté, logré más morirme.

2 (Carol Balshaw)

“¿De verdad no has aprendido nada de la última vez?”, le pregunté mientras pagaba el anillo de diamantes.

3 (Jesús Peris Llorca)
Te lo advertí.
No le des de comer después de medianoche.


4 (Mary Kate Lecos)
Ella se sienta con lágrimas en los ojos, esperando.

5 (Colleen Suratt)
Él no era negro, pero su piel lo era, sin duda.

6 (Omar Campos)
El sol
Cuando amaneció, el sol brillaba como ayer.

7 (Alison Deasy)
El aire estaba lleno de humo y fuego, estaba lleno de expectación. Habían comenzado las Fallas.

8 (Maria Yoveva)
Ayer fue el último día de su vida real

9 (Ellen Neukam)
Los que quieren menos tienen más.

10 (Alex Sauer)
Rollo de una noche.
-¿Dónde está Julio. -Mi compañero de cuarto me pregunta. -Los cabrones no se quedan para desayunar.

11 (Grace Gable)
El hombre ciego y sordo despertó de repente, gritando “He hablado con Dios y Él nos ha abandonado”.

12 (Katilin LaGrasta)
 En España guardé mis objetos de valor, pero me perdí.

13 (Alexa Vogt)
Aunque toma fotos nuevas, a los leones todavía no le gustan.

14 (Selase Torkornoo)
El habitante nuevo.
Tan pronto como se encuentra el bebé fuera de la matriz, grita, sin acertar a entender la gran cosa del horror.


viernes, 14 de febrero de 2014

El rey Alfonso

Comienzo hoy a publicar textos escritos por estudiantes del Programa de Primavera del Programa de Estudios Hispánicos de la Universidad de Virginia en Valencia. Y como nos demuestra Blake Selph, no tienen miedo en enfrentarse con los clásicos. Blake Selph nos muestra la versión del rey Alfonso sobre sus problemas con el Cid

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Ay, ¿qué debe más el rey a sus súbditos, una buena moral que es mentira o la verdad que duele mucho? Esta era la gran polémica surgiendo de un hombre solo, el Cid, el Campeador, ese maldito Rodrigo Díaz de Vivar, la polémica de que trataba el Rey Alfonso XI. Por un lado, ¡que gran héroe parecía! Siempre dando tanta alma a los soldados, la ventaja del Cid era que él parecía como un guerrero mítico. Tener el Cid en el campo de batalla parecía al ejército como tener el legendario Aquiles de Grecia peleando con ellos. Sin embargo, el Rodrigo verdadero era un pícaro al menos. ¡Qué mercenario vicioso era! Vivía para matar, y de eso no pensaba nada, porque como lo vió, si hay dinero, la causa no era importante. ¿Pero sin embargo es el deber del rey pagar a un mercenario muy caro si es bueno para el reino? Alfonso no estaba seguro, porque aunque no le gustaba el precio exorbitante de Rodrigo, le gustaba ganar contra los musulmanes. Y si no le pagase, seguramente los árabes le pagarían. No por nada le llaman el Cid, pensó Alfonso, un término de gran respeto del árabe.

Hay que recordar a Dios también, Alfonso. Y a él, ¿qué le importa más, que gane la cristiandad por cualquier método, o que acabo con este perro traidor que es Rodrigo solo por principal? Decidir en algo tan difícil era una pesadilla, pero decidir era también necesario. Si mantuviera relaciones con él, sería un modo de desviar del camino derecho, y le gustaba comportarse y actuar de una manera bien honrada.

No hizo nada en ese mismo momento, pero sabía que lo haría pronto, por necesidad. Dentro de un día, ya había decidido. Por hablar con sus aconsejadores, se dió cuenta que los que saben bien quien es Rodrigo no les gusta; casi un malvado y seguramente un pesado, pero aún un pesado útil. La clave era los relatos que oyó, porque recientemente, en estos días después de una gran batalla, había andado merodeando por el campo. Con su tropa de bribones, andaba robándoles a los campesinos, tomando la vianda, atacando a los hombres y violando a las mujeres. Era un granuja, un ladrón total, y por lo tanto, el rey Alfonso no le aguantaba jamás. Supo lo que necesitaba hacer – exiliarlo. Por sus crímenes y traiciones al reino leonés, jamás vaya a volver, por pena de muerte, durante el reinado de Alfonso. Serían consecuencias, pensaba el rey, pero todavía, los aguantaría porque tengo que echarlo.

A mí, me van a maldecir la gente. Quizás me disgustarán. Si bien los niños me odiarán, tengo que hacer lo justo. No sé qué pensaría si fuera el niñito que pensaba que él era un caballero heroico. Aunque no apreciarán a esto, no puedo dejar que siga Rodrigo Díaz chantajeándome y extorsionándome, y no es que solamente lo hace a mí, sino a la gente también. Por eso, estará expulsado el supuesto Campeador, y que sea campeón de otra rey desafortunado. No quedará este hombre; que no dependa el reino de Rodrigo Díaz, un hombrejo irrespetuoso, sino en Dios, quien, si seguimos el camino derecho, no nos puede fallar. 

Blake Selph 2014

La fotografía de la estatua de El Cid en Valencia procede de http://www.jdiezarnal.com/