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martes, 13 de mayo de 2014

XXI Premios Miguelete de Oro (Primavera de 2014)


Durante la clausura del Programa de Estudios Hispánicos de la University of Virginia en Valencia de Primavera de 2014 entregamos los premios Miguelete de Oro de poesía y narración. Estos premios se otorgan a estudiantes del programa en las sesiones de otoño y primavera y esta es su edición número veintiuno.

martes, 6 de mayo de 2014

La fuerza actual (y otros poemas)


I
La fuerza actual


Cuando me dices que me amas
Pantalla a texto
Texto a mi
Qué conexión tenemos
Entre mensaje
Y
Mensaje

¿Hay más?
¿Hay más entre emoticonos y textos?

Cuando me dices que me amas
Pantalla a texto
Texto a mi
Es la fuerza del Wi-Fi
lo que lo que nos sostiene.



II
La lucha entre deseos y creencias

Cuando sólo quieres que
Tus palpitaciones se vuelvan palabras
Que alguien entienda tu contradicción
La completa ironía
De enamorarte de un homosexual
Que las líneas en amor
No son claras
Son caminos cerca del mar
Caminando y caminando
Tus huellas en la arena
Constantemente desaparecidas

Sigues caminando
Esperando y esperando
Pero sabes.

Sabes la verdad.
Que siempre va a ser un amor a mitad
Un amor conformista o
Un amor verdadero

Qué complicado es el peso de
Nuestros afectos y creencias.



III
Cómo su pelo cayó




Cómo su pelo cayó en sus hombros
Ligero y tranquilo, cómo pasa agua por la naturaleza
Qué peso tiene en sus hombros tan fuertes
No parece que esté encarcelado en el mundo
Arrastrando las cadenas por su vida

Como su pelo cayó en sus hombros
Ligero y libre, cómo ella permite
La esperanza en sus pelos
Cuando su cara sonríe
Con celos en sus mejillas
Y la tristeza se siente en el punto
De su labio
Otro lado de su creciente esperanza.

Ella está llena de estas cosas
Cómo colorea la realidad
en su pelo en vez de su cara
Proyectando la vida que espera
La vida que elige, que quiere.
Cómo enfrentan sus expresiones con este golpe.

¿Qué dice su pelo que no dicen sus ojos?
¡Qué dice!

Cómo su pelo cayó en sus hombros
Cómo cayeron sus cambios. 



IV
Por qué los pobres sueñan con el sueño americano



Tranquila, tranquila, disfruta la vida.
Me dices que hay más que trabajar
No tomes mi derecho a soñar
Cuando vivas una vida
¿Qué ves en el fondo?
Veo y entiendo
Por qué los pobres
Todavía sueñan.

Mis recuerdos más bellos
Se quedan con mi pobreza
En esta vida encuentro mi fuerza.
Como podía pensar que mi vida era tan fácil
En el aire de Florida.
Florida. de la que nos fuimos para olvidar
en la que estaba en mi hogar
No había nada más que una piscina y buen tiempo
Podía salvarme aunque había un divorcio
aunque quedara mi madre sola
Pero me da igual. Teníamos a mis abuelos
Que llenan nuestras vidas con esplendor
Nos sentíamos como millonarios
Viviendo una vida falsa
En Florida donde
Los cocodrilos todavía merodean
En los lagos que parecen paraíso.

No se qué nos lleva a nuestro primer hogar
Un hogar lleno de suspiros del pasado
Tengo la nostalgia de una familia perfecta
Madre, padre, hermano, hermana,
Con mi edad todo parecía normal.
Fue la vida y esas cosas pasaban.

Pero cuidado. Cuidado con la edad.

¿Recordáis el primer momento?
El primer momento de verdadera comprensión.
¿Lo sabéis?
Abrí la puerta y ahí estaba
Mi madre sonriendo
 y no sabía por qué
Me sonríe
Mi estómago entregado a las dudas y a la vergüenza
Escondí a mi madre, aquí, toma madre.
dormía en el suelo de mi cuarto
¿Cómo explico a esos ricos?

Pensaba que sus familias están en crisis
Sólo puedan dar una silla en su compañía
Sólo pueden darles su futuro perfectamente planeado
¿Cómo explico que mi madre se dormía en su coche?
Su infierno, mi infierno.
Veo y entiendo
Por qué los pobres
Todavía sueñan.

Soy América, independiente y libre,
Lucho mi propia lucha.
Sólo puedo pensar en un sueño
No me robes mi derecho a soñar
Es mi habilidad para subir

Veo y entiendo
Por qué los pobres
Todavía sueñan.

Alex Sauer 2014



viernes, 11 de abril de 2014

Microrrelatos II

Estos son los microrrelatos que, inspirándose en Augusto Monterroso, han escrito mis estudiantes de Survey of Latin American Literature II en esta primavera de 2014

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1 (Blake Selph)
Cada día que desperté, logré más morirme.

2 (Carol Balshaw)

“¿De verdad no has aprendido nada de la última vez?”, le pregunté mientras pagaba el anillo de diamantes.

3 (Jesús Peris Llorca)
Te lo advertí.
No le des de comer después de medianoche.


4 (Mary Kate Lecos)
Ella se sienta con lágrimas en los ojos, esperando.

5 (Colleen Suratt)
Él no era negro, pero su piel lo era, sin duda.

6 (Omar Campos)
El sol
Cuando amaneció, el sol brillaba como ayer.

7 (Alison Deasy)
El aire estaba lleno de humo y fuego, estaba lleno de expectación. Habían comenzado las Fallas.

8 (Maria Yoveva)
Ayer fue el último día de su vida real

9 (Ellen Neukam)
Los que quieren menos tienen más.

10 (Alex Sauer)
Rollo de una noche.
-¿Dónde está Julio. -Mi compañero de cuarto me pregunta. -Los cabrones no se quedan para desayunar.

11 (Grace Gable)
El hombre ciego y sordo despertó de repente, gritando “He hablado con Dios y Él nos ha abandonado”.

12 (Katilin LaGrasta)
 En España guardé mis objetos de valor, pero me perdí.

13 (Alexa Vogt)
Aunque toma fotos nuevas, a los leones todavía no le gustan.

14 (Selase Torkornoo)
El habitante nuevo.
Tan pronto como se encuentra el bebé fuera de la matriz, grita, sin acertar a entender la gran cosa del horror.


martes, 8 de abril de 2014

De cómo el mundo ganó su destino

Hoy os presento un relato de Alex Sauer, estudiante de mi clase de Survey of Latin American Literature II inspirado por el realismo mágico... Sobre ese momento en que el ser humano consiguió que su historia no estuviera escrita. Alex nos invita a romper el guión.

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Tic tac tic tac, el reloj. Me molesta este repetitivo sonido. Tic tac tic tac. Madre mía. ¿Qué hora es? Joder. Quince minutos tarde. Típico. Típico Señora Destina. Claro que a ella le gusta esperar. No tengo tiempo. Pues, no tengo tiempo para ella específicamente. Ha visto las cosas que ella ha hecho.  Finalmente oigo mi nombre.



Señora Destina. Ella se sienta en su gran escritorio de madera.  Su pelo se arregla  en un rodete ajustado. Su traje es planchado perfectamente. Archivos y archivos rodean la oficina. Una carpeta vacía está abierta.

-Ha estado evitándome- - ella me dijo sin mirarme. Tecleando y tecleando.

-Pues señora. Será mentira. No puedo evitarte. -respondo indiferente.

Ella levanta sus ojos penetrantes a mí.  “Tenemos que planear. Hoy. Tu carpeta está vacía. Completamente vacía.”

Ella está enojada y solo puedo reírme.  “Mi destino está en tus manos, Señora Destina. Si quieres que mi carpeta tenga algo, pues es tu decisión. Lo sabes todo, ¿no?”
Ella continua tecleando y tecleando más rápido. Pienso que finalmente ella está escribiendo mi destino. No me importa mucho. No sería la primera vez. Lo último vez Señora Destina he pensado que era lista.

Déjame decirte lo que pasó. Ella había conocido que tenía una cita después de la mía. Una cita con un hombre especial, el hombre más famoso de nuestra ciudad. Es guapísimo, alto, encantador, perfecto. La verdad es que he conocido este chico desde la niñez. Era evidente, aun en ese momento, él sería famoso. Mis padres me dijeron que Señora Destina vino a su casa el día de su nacimiento. La primera vez en años que la gente la vio afuera de su oficina. Ella nunca dejaba su oficina. Nunca. 

¡Qué listo! Sería un buen cuento para ella, para ayudar a su reputación sucia en este mundo. ¡Nuestra celebridad se casa con su amor juvenil! Las noticias serían buenísimas. Nuestra diosa, Señora Destina, se sonreiría en una foto y ella escribiría algo fantástico para engañar a la gente a quien creerían todo. Me iba cuando ella le llamó a él para entrar. ¡Qué coincidencia! Chocamos. Sabía que no era coincidencia y me di la vuelta hacia ella y solo le dije,  “Tu tendrás que trabajar más duro que eso.”

Ella me interrumpe mis pensamientos con su actitud omnisciente. “Aquí está. Esto será perfecto.” Ella se sonríe, contenta consigo misma.

-Me advirtió que será un mal cuento. ¿Vas a matarme en un gran accidente? Pero no es tan simple, ¿no? Vas a incluir a él. Yo sé. Te entiendo. Pues Señora, dame un cuento más interesante que esto.

Rápidamente ella se enfada.

-¿Cómo se sabe todo? Esto es mi trabajo. ¡Y tú! Cada vez trato de darte un buen futuro. Un buen destino. Si nunca se hubiera perdido tu carpeta, esto nunca habría sucedido. Habrías tenido el mismo destino de tu familia intolerable.-

-Espera. ¿Has dicho que perdiste mi destino?

-Señora Destina paró. Su cara todavía es rubor con enfado, pero rápidamente cambia a una cara avergonzada.

-Dígame cuándo. ¡Dígame! -No debo tan enfadarme, pero estoy. Estoy enfadada.

-Cuando me iba para bendecir a su amigo, regresé a mi oficina. Alguien me robó algunos papeles. Pues no algunos, sino solo los tuyos. Todo tu destino, desaparecido. Todavía no sé quien me robó. Pues ahora, tengo una problema grande. Tengo una chica rebelde que no tiene un destino. Es ridículo. Solo fue a este casa para bendecir el nuevo jefe de destinos. Voy a morir. Necesito un sucesor. No sé por qué estoy diciendo a ti esto. Estoy cansada. Cansada de ti. Hablas con mi secretario por una nueva cita. No tengo tiempo para discutir contigo hoy.

-Claro. Hasta luego, -dije y me fui antes de que ella cambia su decisión. Ella me dijo su gran secreto. Se le escapó. Entiendo que ahora, alguien en el pasado tenía un plan grande. Pues eludir mi destino era mi destino. ¡Qué ironía!

Entré en mi casa y mi hermanito está estudiando como siempre. Señora Destina le daba a él un destino horrible donde él no tendría éxito a pesar de su espíritu trabajador.

-Haz tu maleta. Nos vamos.

Mi madre se pone su mano en su hombre y él se va a su cuarto.

-Sabía que tú eres lista. Tu padre tenía sus dudas, pero hoy es el día.

-Claro. Mama, fuiste tú, ¿no?

-Vi una oportunidad y lo cogí.

-Gracias mama.  -la besé y me fui a los vecinos.
Estoy esperando más nerviosa que nunca. Cómo explico que él tiene que irse. Además irse conmigo. Él abre la puerta sonriendo.

-¿Vas a quejarte a mi sobre tu cita hoy o tienes un destino finalmente?

-No te burles tío.

-¿Qué pasó?

-¿Sabes tu destino?

-Claro que sí. Lo sé desde mi niñez como toda la gente en nuestra ciudad. Pues, excepto tú. Señora Destina, a ella te molesta mucho.

Él  se ríe.

Señor Destino, tiene un bello sonido, ¿no?

¿Cómo sabes esto?

-No te importa. ¿Quieres este vida? Escribiendo y escribiendo los destinos de toda la gente.

-Pues, no. Pero es mi destino. Destino es destino. No puedo cambiarlo.

-Tu puedes.

-No puedo.
-Explícame como no tengo un destino pero sigo viviendo una vida.

-Pero tu tienes un destino. Solo es perdido.

-Mi destino es un cuento en un papel que una mujer ha escrito. Un cuento que se volvería mi vida si lo tengo. Ella robó nuestras decisiones. Elijo todo en mi vida hasta ahora, no ella.

-¿Tu quieres ayudarme?”

-¿Ayudarte con los destinos? No has entendido nada.

-No. Entiendo. Evitemos el destino esta noche.

Alex Sauer 2014